Llega la Navidad y con ella las luces, las guirnaldas y el esperado árbol. Sin embargo, lo que para nosotros es motivo de alegría, para nuestros felinos puede convertirse en un auténtico parque de atracciones lleno de riesgos. Por naturaleza, los gatos son curiosos, y en estas fechas el refrán «la curiosidad mató al gato» cobra más fuerza que nunca.
Para disfrutar de las fiestas sin sobresaltos, es fundamental tomar una serie de precauciones con la decoración de casa.
El árbol y las luces bajo control
Los árboles (tanto naturales como artificiales) y los cables son imanes para los felinos. Sigue estas pautas para mantenerlos a salvo:
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Fija el árbol a conciencia: Lo más habitual es que tu gato intente trepar hasta la copa. Asegúrate de fijarlo a una base sólida y pesada para evitar que vuelque y le caiga encima.
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Adornos a prueba de golpes: Di adiós a las bolas de cristal o aluminio; se rompen fácilmente y pueden causar cortes graves. Apuesta por ornamentos de tela, plástico, madera o goma.
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Cables camuflados y desenchufados: Los destellos de las luces les fascinan, lo que puede llevarlos a morder los cables y sufrir descargas o quemaduras en la boca. Esconde las conexiones y, sobre todo, desenchufa las luces siempre que salgas de casa.
💡 El truco del repelente natural: A los gatos les horroriza el olor a cítricos. Mezcla en un pulverizador un poco de aceite de citronela con agua y rocía el árbol y los adornos, o coloca cáscaras de naranja frescas alrededor de la base. ¡Se mantendrán alejados!
Alerta roja: Plantas navideñas prohibidas
Regalar muérdago o decorar con la típica Flor de Pascua (Poinsettia) es una gran tradición, pero si vives con un felino, no deberías tener estas plantas en casa.
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Flor de Pascua: Su savia lechosa es extremadamente irritante para su piel, ojos, boca y sistema digestivo.
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Graves consecuencias: Si tu gato la ingiere, puede sufrir daños severos en el hígado y los riñones. Lamentablemente, la ingesta de sus hojas llega a ser mortal para ellos.
Cada gato reacciona de forma diferente a los estímulos navideños, así que obsérvalo de cerca durante los primeros días. Con estos pequeños ajustes, los gatos y la Navidad seguirán siendo una combinación insuperable. ¡Felices fiestas para toda la familia!




